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Jauja, donde pagan a los hombres por dormir, fustigan a los hombres que insisten en trabajar, los árboles son de tocino y sus hojas de pan de fino. Las calles están adoquinadas con yemas de huevo y lonjas de tocino, asadas y fritas...

29 de mayo de 2015

Selección de Remo, Canotaje y Tiro con arco entrenarán en la laguna de Paca – Jauja

Joaquín Arrascue Sono, el seleccionado nacional de canotaje, dio el visto bueno de la laguna de Paca, luego de hacer un reconocimiento por sus aguas a bordo de su embarcación. El deportista calificado consideró que entrenar en los 21.40 Km2 resulta beneficioso para él y el resto de los seleccionados de remo y canotaje, porque almacenarán mayor oxígeno en el cuerpo.

“Se siente la altura, te falta oxígeno, no es lo mismo remar aquí, que en Lima. Eso es bueno para nosotros porque nos permitirá tener una mayor oxigenación. Entrenar aquí será un plus para nuestro rendimiento”, expresó. Arrascue Sono arribó a Jauja el sábado último, junto a los seleccionados juveniles de remo y canotaje, asi como de tiro con arco, para reconocer la laguna de Paca, como parte del convenio firmado por el Instituto Peruano de Deporte (IPD) Nacional y el Gobierno Regional de Junín.

Este convenio marco de cooperación interinstitucional, firmado por el presidente del IPD, Saúl Barrera, y el gobernador del regional de Junín, Angel Unchupaico, permitirá impulsar la práctica del canotaje, el remo y el tiro con arco entre los menores y jóvenes de Jauja y la región Junín, para su masificación.

“Estamos sumando esfuerzos para implementar estos deportes en Junín. La laguna de Paca tiene las condiciones climáticas propicias para que nuestros seleccionados de remo y canotaje entrenen”, dijo Barrera. La municipalidad provincial de Jauja será la aliada en este convenio interinstitucional que se hizo realidad.

PROPUESTA. El gobernador regional de Junín se comprometió a construir un Centro de Alto Rendimiento para remo y canotaje en la laguna de Paca.
Fuente: Diario Correo - Huancayo

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5 de mayo de 2015

Mayo; mes de la Madre, de las Cruces y la Jija en Jauja

Se trata de un baile ceremonial oriundo de Jauja en el que se celebra a partir del mes de mayo por la cosecha de los cereales traídos con la colonización europea. Los españoles trajeron una danza conocida como “Jijona”, originaria de la Mancha (España). A pesar que es una adaptación de la jija española, a través del tiempo ha adquirido un carácter particular y Sausa Tambo es uno de los pueblos que mejor ha defendido esta tradición.

El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la danza de la “Jija”, oriunda de la provincia de Jauja (Junín) y considerada como una manifestación compleja que concentra un conjunto de factores históricos y culturales.

Mediante la Resolución Viceministerial N°036-2012, señala que la “Jija” apareció como una danza ceremonial, con la que se iniciaba la cosecha de cereales traídos por los colonos europeos y se practica en los distritos de Canchayllo, Sausa, Muqui, Yauyos, Leonor Ordóñez, Paccha, Pancán, Huaripampa, Muquiyauyo, Sincos, Ataura, Parco, Paca, Chuclu, Tunán Marca, Acolla y Marco.

Importancia histórica de la Jija
La Jija es una danza típica de la provincia de Jauja, región Junín, que celebra la siega del trigo y la cebada. En ella intervienen principalmente hombres que al son del huayno imitan en sus movimientos esta tarea agrícola.

Apareció como una danza ceremonial con que se iniciaba la cosecha de los cereales traídas por los colonos europeos. Con el tiempo, se desligó en algunos casos de la actividad propiamente agrícola para formar parte de las celebraciones a la Santísima Cruz de Mayo, también conocida como Tayta Mayo, que coincide con la cosecha de tras el periodo de lluvias.

Este baile presenta variantes que se pueden resumir en tres tipos básicos de coreografía, vestimenta y difusión como “Los Jijeros”, “Los Solteritos” y “Los Segadores” y se diferencian en coreografía, vestimenta y fusión. La danza se considera una adaptación de la Giga española –lo que situaría su origen en el siglo XII–, aunque a través del tiempo ha adquirido un carácter particular.

La primera versión –y la más difundida– es la que representa la labor de la cosecha del trigo y la cebada, y cuyos protagonistas son los “jijeros”, que se presentan en dos hileras y haciendo diversas figuras en grupo.

La segunda versión es la de los “solteritos”, en la que la variación fundamental es la presencia de una mujer en el baile, vestida con el atuendo típico genérico de Jauja.

La tercera versión es la de los “segadores”, en la que quedan más rasgos de la danza original, ya que está asociada a la labor agrícola.

Como parte de su vestimenta, sus bailarines llevan algunas prendas características: una especie de polaina o pernera bordada con hilos de oro y plata y que debajo de la rodilla rematan con flecos formados por esos hilos; pañuelo blanco al cuello y manta con listas policromadas en la espalda. Además, cuerno al costado derecho y en la mano una hoz decorada con cintas de colores.

La danza se inicia con lentitud ceremoniosa y termina con una animada serie de doce huaynos diferentes con los cuales se acompasan doce figuras que los bailarines ensayan días antes y que, por lo tanto, pueden diferir de un año a otro.

La música que acompaña a esta danza tiene como base una tonada tradicional característica, que se repite en todas las variantes registradas. La melodía alterna con otras compuestas para la ocasión, conservando su ritmo apropiado e incluyendo algunos huaynos conocidos.

Este mes de mayo, Jauja y sus distritos te esperan para disfrutar de esta danza ceremonial.

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21 de abril de 2015

17 de abril de 2015

IX Gran Pasacalle de la Tunantada en Lima

Ubicación de las instituciones tunanteras y Programa oficial del pasacalle Tunantero a realizarse el domingo 19 de abril en la Plaza Mayor de Lima.

10:00 a.m. Reunión del Consejo Directivo, Comité de Cultura y Comité de Disciplina en la Plaza Mayor de Lima
10:30 a.m. Llegada de las Instituciones Tunanteras
11:00 a.m. Recepción a las Autoridades invitadas
12:00 m Ubicación de las Instituciones Tunanteras y sus Orquestas en el atrio de la Catedral de Lima.
12:20 p.m. Fin de movimiento
12:30 p.m. Inicio del evento, atrio de la catedral de Lima, la cuadrilla tunantera más grande del mundo (Un Pasacalle y cuatro temas tunanteros)
12:50 p.m. Desplazamiento de las instituciones según indicación en los cuadros de movilización, alrededor de la Plaza de Armas.
13.00 p.m. Inicio Pasacalle Tunantero
14:30 p.m. Fin del IX Gran Pasacalle de la Tunantada.


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16 de abril de 2015

¿Dónde está Marancocha? Poblado que divide a Jauja y Concepción

Parece irreconciliable el enfrentamiento que existe entre la población y las autoridades de dos provincias hermanas (Concepción y Jauja) por un centro poblado pequeño, esta rencilla que hoy está en el ojo de la tormenta data desde hace más de tres años atrás y ha puesto contra la pared a las autoridades regionales.

DELIMITACIÓN. El centro poblado de Marancocha, no tiene por ahora, una delimitación política definida. Esta localidad es disputada por los distritos de Mariscal Castilla que pertenece a la provincia de Concepción y Monobamba, estos últimos de la provincia de Jauja.

Marancocha es un centro poblado que recibe presupuesto del canon energético que paga la empresa hidroeléctrica EDEGEL, por la central hidroeléctrica ubicada en el sector Curibamba.

Eso ha conllevado a que los alcaldes de la provincia de Jauja (Iván Torres) y Concepción (Sixto Osores) reclamen al centro poblado como suyo porque se encuentra en la zona limítrofe de ambas provincias.

EL ORIGEN. Para el alcalde de Concepción el problema se origina por error de redacción de la memoria descriptiva emitida  en diciembre de 1985 por la Dirección Regional de Agricultura.

El referido documento indica que el distrito de Mariscal Castilla está dentro de la jurisdicción de la provincia de Jauja.

Ante este hecho, en el 2012 se solicitó la rectificación del documento en mención; sin embargo, no se realiza hasta la fecha, por lo cual se está generando enfrentamientos entre las dos provincias.

Se supo que en mayo de este año se conocerán la respuesta final. Sin embargo Sixto Osores, dijo que no reconocerán el resultado si es favorable a la provincia de Jauja.

La otra cara de la moneda es el alcalde de la provincia de Jauja, Iván Torres Acevedo, quien asegura que Marancocha pertenece a Monobamba y exigió que se respete el territorio de su provincia ya que Concepción perteneció a Jauja, “entonces Marancocha está ubicado en Jauja”, dijo.

ACCIONES. El consejero de la provincia de Concepción, Elmer Orihuela Sosa, refirió que en mayo próximo, el Gobierno Regional de Junín remitirá a la Oficina de Dialogo y Sostenibilidad de la Presidencia de Consejos de Ministros (PCM), las propuestas de límites territoriales y la demarcación territorial entre los distritos de Masma, Monobamba y Mariscal Castilla, para su pronunciamiento final.

Por su parte, Unchupaico señalo que remitirá toda la documentación ante la Presidencia de Consejos de Ministros y dejará que ellos resuelvan el tema de la demarcación.

PRECISIONES. En el anexo de Marancocha viven alrededor de 36 familias, 27 de ellos pertenecen a la provincia de Jauja y 09 familias a Concepción. La misma población de este centro poblado está dividida.
Fuente: Diario Correo Huancayo

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15 de abril de 2015

14 de abril de 2015

Presentación del espectáculo Kusillos en Jauja

Presentación del espectáculo Kusillos, obra de Amiel Cayo quién además presentará su libro "Willka Nina, El hijo del Wamani"

Este espectáculo se realizará el 16 y 17 de abril en Jauja, primera capital histórica de nuestro Perú. La actividad se realiza con el objetivo de fortalecer los lazos que genera Jauja con la cultura nacional.

Fechas y horarios:
Presentación del libro, 16 de abril - 6:00 pm, local Sociedad Unión Artesanos
Presentación de la obra Kusillos, 17de abril - 5:00 pm, colegio Nuestra Señora del Carmen
Fuente: Ministerio de Cultura

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10 de abril de 2015

En Molinos, un rinconcito de Jauja

Es un hermoso lugar lleno de magia; donde puedes sentir la energía cósmica que emana de los apus, uno de ellos, el Puyhuán. Se siente el aire puro y frio que viene desde la altura y que al paso besan tus mejillas para luego desaparecer. Se siente las frías aguas de su río, cual sierpe de color cristalino y de figura caprichosa rompe los campos verdes del paisaje. Ver los diferentes colores de su hermosa naturaleza que pintan tu memoria y que quedarán grabados en tus recuerdos. Se siente a la Mama pacha cuando caminas sobre ella, por su carretera y trochas, escuchando el trinar de las aves y sintiendo el aroma a eucalipto y a tierra mojada. En cada paso que se da, se descubre rústicas viviendas hechas de adobe y de teja, con fachadas descoloridas por el tiempo y por la lluvia. Es un lugar donde te sentirás libre y ser lo que tú deseas.

Ese día, de regreso, caminamos un largo trecho, levantando polvo y dejando nuestras huellas, de hecho, el tiempo y el viento ya los borró. Pero pronto volveré, no sé con quién, capaz puede ser contigo o capaz te encuentre en ese lugar, no lo sé. Pero volveré, porque es un lugar mágico para enamorarme más de ti, de mí, de la vida,… de Jauja.

Foto: Luis J.A. Dávila

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9 de abril de 2015

Gastronomía de platos típicos de Jauja

El Consejo Directivo de la Asociación de Ex – Alumnas Carmelinas de Jauja, residentes en Lima, tienen el agrado de invitar a toda la familia carmelina, jaujinos y simpatizantes, a la Feria Gastronómica de Platos Típicos de Jauja, que se realizará al compás de melodiosas notas de una excelente orquesta y que se llevará a cabo en el Club Jauja, el día domingo 12 de Abril, adelantando la celebración del 481° aniversario de la fundación española de la ciudad de Jauja y el 61° aniversario del Club Jauja.

Los fondos a recaudarse serán para costear el transporte e instalación de los instrumentos, equipos, material educativo y accesorios de la santísima Virgen del Carmen.

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6 de abril de 2015

La leyenda de la Laguna de Paca - Jauja


Fuente: La Hora Muerta Empieza

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31 de marzo de 2015

Pongos - Jauja, aventura y naturaleza en Semana Santa


Aquí la hoja de ruta para la Expedición a Pongos:

Día 02 de Abril:
06 a 10 hrs. Recibimiento y desayuno con los participantes a la expedición.
12:00 hrs. Partida con dirección del Centro Poblado de Curimaraca, visita en ruta de diferentes atractivos tanto arqueológicos como naturales. Ceremonia de ofrenda en las alturas de Quero, Laguna Chulluncocha.
Continuación de ruta y arribo a Curimarca.
Instalación en hospedajes rurales o campamento, según las condiciones climáticas.
Paseo por el poblado conociendo a su gente y las riquezas que encierra Curimarca.
Noche de fogata y pernocte.

Día 03 de Abril:
05:00 hrs. despierto y desayuno típico de Curimarca.
07:00 hrs. Comienzo de la gran Expedición a Pongos, salida en trek hacia la Laguna, de 04 a 05 horas de caminata.
13:00 hrs. Llegada a la Fabulosa Laguna de Pongos, Campamento y ceremonia de ofrenda para un buen evento.
Pesca de Truchas con Caña, anzuelo o trampa. Paseo por los alrededores de la Laguna, parajes excitantes y magníficos!
19:00 hrs. Fogata nocturna.
Pernocte.

Día 04 de Abril:
Amanecer en Pongos momento ideal para fotografías y caminatas de puro oxígeno.
Desayuno.
Recojo de las trampas y pesca.
11:00 hrs preparación de la gran Cevichada de trucha acompañada de papas nativas y canchita, ushucuta de Uchubamba y demás ingredientes traídos de Jauja, acompañado de riquísima Chicha de Jora de la tía Betty.
Tarde mística en Pongos.
19:00 hrs. Fogata nocturna y celebración de la Luna llena, ¡Full Moon Party!

Día 05 de Abril:
06:00 hrs. Desayuno y levante de campamento.
08:00 hrs. Caminata de retorno al poblado de Curimarca.
13:00 hrs. Retorno a la ciudad de Jauja en movilidad privada.
15:00 hrs. Ciudad de Jauja
Fin de la expedición

Que llevar:
-Ropa ligera para trek y abrigo nocturno.
-Mochila y bolsa de dormir.
-Carpa.
-Comida de campaña.
-Material de pesca.
-Agua o pastillas de cloro.
-Cámara de fotos o vídeo
-Dos pares de zapatos.
-Protección solar y contar lluvia.

Las condiciones climáticas pueden ser tanto de sol como lluvia, favor de prever esta situación,

Más información o preguntar al mail: tierramilena@yahoo.com

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26 de marzo de 2015

Porque se celebra semana Patria en semana Santa en el valle de Yanamarca – Jauja

Todos los años, mientras en el valle del Mantaro se festeja con júbilo y devoción las actividades religiosas por la pasión, muerte y resurrección de nuestro señor Jesucristo; los jueves de Semana Santa se escenifica en el valle de Yanamarca (distritos de Acolla, Marco, Tunanmarca, Pomacancha, Janjaillo), la alegoría de “La Majtada” o la “Tropa de Cáceres” ante una multitud de turistas locales, nacionales e internacionales que llegan hasta el valle de Yanamarca para apreciar esta interesante danza. Este baile es una remembranza de la llamada “Campaña de la Breña”, que se desarrolló durante la guerra con Chile en la sierra peruana bajo el liderazgo del mariscal Andrés Avelino Cáceres.

Fue un 15 de abril de 1881, que cayó un Viernes Santo, cuando los pueblos del valle de Yanamarca, participaban con fervor religioso en las actividades de Semana Santa, don Andrés A. Cáceres, soportando el frio en las altas punas y sorteando las asperezas de la quebradura agreste, hace su paso por este valle con dirección a la ciudad de Jauja, para organizar y reiniciar la campaña de resistencia al ejército chileno.

Y ante el llamado, una gran cantidad de hombres humildes del valle del Mantaro, unidos por el amor supremo a nuestra patria, escogieron el camino del honor nacional; enrolándose con valentía en los huestes del gran Andrés A. Cáceres. Por ello, en Jauja se formó el batallón de su mismo nombre. Igualmente, en otros distritos se formaron muchos batallones, como el batallón "Libres de Marco y Concho", el batallón "Libres de Paccha", la "Guardia Nacional de Huaripampa", la columna de "Cazadores de Muquiyauyo", los "Flanqueadores de Llocllapampa", entre otros.

Actualmente, dentro de su religiosidad y su fe, los pobladores de valle de Yanamarca reviven en esta estampa folklórica su alegría triunfal en el desalojo de los chilenos del centro del Perú, su orgullo de haber sido soldado de Cáceres.

Una semana Santa y semana Patria en la provincia de Jauja, único en el Perú.

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25 de marzo de 2015

Huaico en Chosica pone en peligro llegada de 50 mil turistas a Junín

Los planes que tenía la región Junín de albergar 50 mil turistas para la Semana Santa se fueron -literalmente- al agua. El bloqueo de la Carretera Central por los huaicos que cayeron en Chosica y que cobraron la vida de 7 personas, tiene a la región aislada y deja inciertas las actividades programadas por este feriado largo.

El Terminal Terrestre de Huancayo luce desierto, las empresas no vendían pasajes a Lima. Los pocos viajeros salían a las afueras a ver si conseguían algún auto o miniván que los llevara, pero el costo de los pasajes era carísimo entre 80 y 120 soles, por la carretera Chupaca-Yauyos-Cañete.

Al promediar las 11:30 horas salió un solo bus de la empresa Ticllas a Lima cobrando 50 y 60 soles por los boletos. La Sutran hizo que las empresas devuelvan el monto de pasajes vendidos días antes.

TESTIMONIOS. No se puede viajar con los huaicos en Chosica, no sale ningún vehículo, yo tenía que estar en Lima a las 7 de la mañana porque tengo una cita en el Instituto Nacional de Oftalmología, llegaré aunque sea a pie, mencionó el profesor Gabriel Quispe Ventura.

Por su parte, el trabajador Isaías Cárdenas, junto a su esposa Rebeca Yaranga y su bebita Yoselyn reclamaba porque no había forma de salir de Huancayo y los autos le pedían por persona hasta 120 soles.

Selmira Trujillo Domínguez cruzó la zona de los huaicos. Llegamos a Chosica a las 4 de la tarde y un cerro aplastó a dos camiones frente a nosotros, habían serenos, policías y mucha gente gritando, tuvimos suerte de salvarnos, era un desorden y había tráfico tremendo, no podíamos salir, con mi madre y dos señoras más viajamos desde la una de la tarde y llegamos a las 6 de la mañana, por la vía Cañete que demora mucho más.

Asimismo, el arzobispo de Huancayo Pedro Barreto Jimeno lamentó la desgracia ocurrida en Chosica y contó el drama vivido por un sacerdote en la zona del huaico. El sacerdote Eduardo Morán bajó del bus que abordó hacia Lima y caminó 3 horas por la zona de Santa Eulalia en el momento que cayó el huaico y vio un panorama desolador con enormes piedras y vehículos sepultados, expresó.

PELIGROSA. Por su parte, el director regional de Turismo, Miguel Antignani DOrsi precisó que por la Carretera Central circulan unos 10 mil vehículos a diario y que por feriado largo la cifra se duplica, pero ahora no se sabe qué pasará en Semana Santa, ya que se estima que la rehabilitación de la vía demorará por lo menos 6 días, cuando los turistas llegan desde el Domingo de Ramos.
Fuente: Diario Correo Huancayo

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21 de marzo de 2015

Palabras en quechua de la Tropa de Cáceres que debemos saber

Mencionamos algunas palabras en quechua que son propias de la danza de la Tropa de Cáceres y que debemos saber para entender y disfrutar más de esta festividad que se realiza en semana santa.

Los montoneros llevaban en sus hombros en el lado derecho un pellejo negro (yana) y en el lado izquierdo un pellejo blanco (yuraj), estos distintivos facilitan a toda la tropa la uniformidad para girar o voltear hacia la derecha e izquierda.

Cuando el General gritaba:
¡Yana jaracha mantaman ticrari yaw!
Significa que la tropa deben girar al lado del pellejo negro.

y cuando gritaba:
¡Yuraq jaracha mantaman ticrari yaw!
Significa que la tropa deben girar al lado del pellejo blanco.

Cuando el Sargento o soldado mayor alienta a su tropa, arenga con voz de mando, lo siguiente:
¡Juk! ¡Ishcay! ¡Kimsa! ¡Tahua!
¡Cancha queso! ¡Cancha queso!
¡Saca pecho! ¡Mete barriga!

¡Juk! ¡Ishcay! ¡Kimsa! ¡Tahua!
¡Cancha queso! ¡Cancha queso!
¡Siquita jihuari jihuari jihuari!

Y la tropa de ‘majtas’ marchan con movimiento rítmico dando dos saltos adelante y uno atrás en zig-zag, portando sus armas de guerras, como palos y hondas.

Muy pronto, semana santa, semana patria en Jauja.

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20 de marzo de 2015

Distrito de Ricrán y sus 7 lagunas encantadas que te encantaran

Ricrán está ubicada en la provincia de Jauja, estas lagunas son uno de sus tesoros ecológicos.

Las siete lagunas de Janchiscocha, ubicadas en el anexo de Chúlec, distrito de Ricrán (Jauja), si bien posee una historia mítica por la que la consideran como lagunas encantadas; hoy en día estos hermosos acuíferos se han convertido en un encanto turístico, para acciones de aventura, pesca deportiva, canotaje a remo, entre otras actividades.

Se trata de siete hermosas y extensas lagunas de aguas cristalinas, ubicadas entre los 4 a 5 mil metros de altura. Al acercarse se aprecia primero a la laguna “Islacocha”, luego el “Tauricocha”, sigue el “Torohuajana”, más adelante el “Chiquito Torohuajana”, “Tipicocha”, “Pablococha” (la más grande) y la “Cuchimachay”.

Víctor Segura Ramos (80 años), es un anciano del lugar, más conocido como el ‘huaccha’ Segura”, porque vive solo y se mantiene únicamente de la cosecha que produce sus chacras.

Él cuenta, porque así se lo contaron también sus abuelos y bisabuelos, que la laguna “Torohuajana” (toro que llora o brama), se llama así porque en los años 1890 a 1895 un toro negro llegó bramando de la laguna “Torohuajana Chico”, bajó una pequeña pendiente y siguió por la orilla hasta que por un rincón y cerca al cerro, entre las rocas, desapareció. Este encanto, avisaba que por la zona existía algún secreto y efectivamente años después descubrieron una veta de molibdeno, mineral metálico que sirve para fabricar armas de guerra y que fue explotado por la compañía minera Janchiscocha durante los años de la primera y segunda guerra mundial hasta que la agotaron.

El ‘huaccha’ Segura, asimismo, relata que por 1,940 la laguna “Pablococha”, que antes se llamaba “Mito Jhuhra” (greda blanca), producto que abundaba en el lugar y que se utiliza para lavar de manera natural el cabello y ropa de lana, los mineros habían levantado un muro con piedras y champas para represar las aguas, cuando de pronto la laguna empujó los muros, desbordó el agua y corrió como un río, pasando por las siete lagunas, llegó hasta las localidades de Chúlec, Jajachaca, Ricrán, malogrando sembríos y llegando a desembocar al río Tarma.

INVITA. Para mostrar el encanto de estas lagunas, el alcalde de Ricrán, Valerio Julcarima Simeón, invita los días 21 y 22 de marzo al IV Festival del Día Mundial del Agua, Día Mundial Forestal y II Festival de la Trucha en las siete lagunas de Janchiscocha. El sábado, previamente se realizará una ceremonia (pagapu), pidiendo permiso al Apu en la cima del cerro Londres y en cuyos pies descansan la lagunas del Janchiscocha. También plantarán más de mil plantones de pino.

El domingo habrá un tour gratuito hacia las lagunas, que saldrá a las 07:00 horas de la plaza Santa Isabel de Jauja, para apreciar distintas actividades.
Fuente: Diario Correo Huancayo

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11 de marzo de 2015

La maca encuentra en Jauja su nuevo centro de producción

Impulsado por los altos precios que vienen pagando los compradores chinos por la maca en las dos últimas campañas, los productores de la provincia de Jauja incrementaron considerablemente sus áreas de siembra, superando a la provincia de Junín, principal zona de producción.

El director regional de Agricultura Junín, Eduardo Mariño, manifestó que en la campaña agrícola 2013-2014 Jauja sembró 684 hectáreas y para la presente campaña 2014-2015 incrementó en más del 100 %, llegando a 1669 hectáreas.

La autoridad sectorial expresó su preocupación por esta situación, toda vez que tradicionalmente la provincia de Junín tenía las mayores áreas de siembra, y debido al empobrecimiento de los suelos por la sobre explotación con este cultivo, se viene “invadiendo” territorios fronterizos.

En lo que va de la campaña agrícola actual en la región Junín se han sembrado 3 mil 951 hectáreas, que es mayor en casi un 60 %, a comparación de la campaña pasada, que fue 2,391 hectáreas.

Frente a esta situación, el funcionario informó que viene impulsando un proyecto para la recuperación de suelos degradados, que es la problemática que viene atravesando en estos momentos la provincia de Junín.
Fuente: RPP

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6 de marzo de 2015

Cuando tengas que partir… no te despidas

Hace poco tiempo, conocí a una persona que con el tiempo se volvería algo importante dentro de mis amistades. En tan poco tiempo hemos compartido muchas cosas y tal parece que nos conociéramos de toda la vida, asi como sucede con mis amigos de infancia.

Lo que me llamo la atención e hizo que tuviéramos compatibilidad desde el principio fue su forma de ser, una persona sentimental y su vocación hacia el arte, aunque no es su profesión, tampoco la mía, pero compartimos el mismo interés por lo artístico. Me sorprendió saber que encarnaba el personaje de María Pichana en las festividades del 20 de enero y de “Pimienta” en el pasacalle de la Calixtrada en los carnavales.

Son personajes que encarna de manera tan natural, como si esos personajes fueran creados a la medida para él, especialmente la de “Pimienta” que junto a “Sal”, al rey Momo y los demás personajes carnavalescos hacen travesuras y nos arrancan sonrisas durante el pasacalle. Personajes propios de Jauja que difícil se podría encontrar en otro lugar, al menos que le pusieran ese sentimiento jaujino, por esa magia que nos da nuestra querida tierra y que nos hacer ser asi.

Siempre tiene la costumbre de llegar a Jauja al finalizar el año, cuando empiezan las fiestas navideñas y los jaujinos empezamos a alegrarnos por las diversas festividades de nuestro calendario y se queda hasta que termina los carnavales, cuando Jauja ya desea descansar después de tanto éxtasis y jolgorio, fecha en que también acaba sus vacaciones y tiene que partir lejos de Jauja, y nosotros tenemos que esperarle hasta el próximo fin de año y asi sucesivamente.

Sus llegadas siempre son de alegrías, de fuertes abrazos y sonrisas por demás, haciendo muchos planes a donde ir y disfrutar de la música y folclore de Jauja y sus distritos. En este año, y junto a los demás amigos, hemos escrito varios capítulos en nuestras vidas. Hemos compartido muchas danzas en diferentes pueblos, bailando el Chacranegro, la Pachahuara, la Huayligia, y a veces bajo la lluvia. Cuantas tonadas y pasos dados de tunantada llenos de sentimientos, y muchas veces abrazados y llorando sin importarnos del que dirán. Cuantas veces vimos el amanecer jaujino y caminamos por las callecitas de Jauja, casi desiertas, porque aun todos dormían. Cuantas traídas y tumbamontes, haciendo travesuras con las damitas jaujinas y pintados de blanco que contrastaban los diversos colores de nuestras ushcatas. Cuantas veces me acompañaste y vistes hacer realidad mis sueños y compartiste mis alegrías como si fueran tuyos. Fueron tu apoyo y colaboración que hizo más fácil que se lograran todos los proyectos que nos proponíamos; yo solo, hubiera sido muy difícil hacerlo, por eso mi gratitud contigo y con los demás amigos.

No es más que un reconocimiento y no una despedida que pretendo con estas líneas, porque soy ajeno a los protocoles de las despedidas. Prefiero unas lágrimas de alegría que varias veces nos brindamos, a unas lágrimas de pena que no podría contener. Además comprendo que solo es un hasta luego y que pronto nos volveremos a ver y nos daremos esos abrazos intensos que significa que nuestra amistad es cada vez es más grande.

Ahora te toca partir y a nosotros quedarnos, pero contaremos los días y te contaremos las cosas que seguiremos haciendo en Jauja. Solo recuerda que te estaremos esperando. De seguro que cuando regresas nosotros habremos cambiado en algo, pero las tradiciones de nuestra querida tierra seguirán igual, esperando que volvamos a cultivarlos. Cuando regreses, tus personajes de Pichana y Pimienta volverán a tener vida y relucirán como siempre. Y nosotros volveremos a las andanzas y a cultivar más nuestra amistad, esa amistad que cada vez se hace más sólido y estamos seguros que muy pronto dejaremos de ser amigos, para convertirnos en familia.

Cuando tengas que partir… no te despidas, Chemita.

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Misa de Honras por el eterno descanso del Dr. Víctor Torres

Los familiares del que en vida fuera Dr. Víctor Torres Montalvo, tienen el agrado de invitar al develamiento del busto en el cementerio general de Jauja y a la misa de honras por su eterno descanso que se oficiará en la Iglesia Matriz de Jauja, de acuerdo al siguiente programa:

Sábado 07 de marzo
- 09:00 A.M. Ceremonia de develamiento del Busto en el cementerio general de Jauja.
- 10:30 A.M. Misa de honras por su eterno descanso en la Iglesia Matriz de Jauja.


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3 de marzo de 2015

Premiación del X Festival de la Muliza Jaujina 2015

Primer puesto con la canción “Canto a mi tierra”
Autor y Compositor: Macko Leiva
Interprete: Rosita del Centro



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2 de marzo de 2015

Tradicional Tumbamonte Barrio Mutualista Huacllas 2015

Los padrinos del tradicional tumbamonte del Barrio Mutualista Huacllas, tienen el agrado de invitar a Ud. a la fiesta de carnavales en honor al Santísimo Tayta Huakllas, que se llevará a cabo los días jueves 05 y sábado 07 de Marzo, de acuerdo al programa de las fotos adjuntos.




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11 de febrero de 2015

El amor en tiempos de carnaval

Era tiempo de carnaval cuando regrese a Jauja, tiempo en que los jaujinos demostramos nuestra alegría y garbo bailando los tradicionales tumbamontes, una coreografía elegante y romántica que engalana las pandillas en nuestros barrios, tiempos en que muchos de nosotros regresamos a la madre tierra atraído por su magia y su tradicional alegría.

Era la traída del árbol del barrio La Libertad y con un amigo fuimos por la tarde a ver el “Hatun Jilo Shalcuy” (parada de monte) en su plazuela. Para no ser víctimas de las féminas que se ensañaban con los hombres empapándolos de harina, nos ubicamos lejos, desde donde podíamos ver el éxtasis del carnaval que se vivía. Cuando miraba a distintos lugares, pude observar a una hermosa jaujina que no la reconocía, le di un suave codazo a mi amigo para preguntarle quien era, pero tampoco la conocía, nos preguntamos quien era y con un poco de lastima solo atine a observarla hasta que se perdió en la multitud.

Más tarde, cuando la noche había caído y ya habían plantado los árboles, las parejas empezaron a bailar con dirección a la plaza de armas, nos adelantamos unas cuadras para ver la pandilla que encabezaban los padrinos. Entre la multitud de bailantes y espectadores que pasaban, me volví a cruzar con ella y pude robarle una mirada, fue breve porque las personas que venían detrás la empujaban y pasó raudamente por mí delante. Yo me quede mirando a las demás parejas que pasaban bailando y luego seguir a la caravana. Llegamos a la plaza y nos ubicamos frente a la municipalidad para contemplar el jolgorio y la alegría de nuestro carnaval, había mucha gente que bailaba y “guapeaba”; todo era alegría, era tiempo de carnaval.

Entre la multitud nos volvimos a cruzar y pude observarla con más tranquilidad porque las parejas y personas estaban más dispersas, nuestras miradas se congelaron un momento y nos quedamos parados frente a frente, yo solo atine a dar unos pasos más, dejando atrás a mi amigo y decirle tímidamente “hola”, igual, me respondió tímidamente con un “hola”, pero fue suficiente para iniciar una conversación, me presente formalmente y empezamos a caminar, me contó que regresaba después de mucho tiempo a Jauja y su soledad era porque sabía poco de sus amigas del colegio y porque vino de improviso por unos días. Dimos muchas vueltas por el perímetro de la plaza contándonos nuestros pasados y conociéndonos de a poco. Cuando la mayoría de los carnavaleros ya se habían retirado me ofrecí acompañarle a su casa, ella acepto y caminamos por el Jirón Grau rumbo a la plaza Santa Isabel, en el camino me sentía un poco lerdo pero trataba de disimular. Me comentó que siempre esta calle fue su camino cuando iba y regresa del colegio y las veces que salía a pasear. De a poco se quedó callada y observó detenidamente los alrededores de la calle angosta, yo detuve un poco mis pasos tratando de sincronizar con su lenta mirada, me contagio su curiosidad y observamos los portones viejos, las grandes ventanas, las paredes descoloridas por las lluvias, el sol y el tiempo. Rompió su silencio y me dijo que este lugar no había cambiado mucho, que todo era casi igual; por su comentario sentí que le traían muchos recuerdos de la época del colegio, nuevamente se quedó callada, la miré, una sonrisa acompañaba su silencio y sus recuerdos. Dejé que se consumiera en su pasado.

Volvimos a caminar y me indico por dónde ir, no sabía dónde vivía pero me dejaba llevar, cruzamos el arco y caminamos rumbo al cementerio, un camino lleno de silencio y soledad, flanqueados por árboles y un poco oscuro debido a la poca iluminación artificial, solo nos alumbraba un poco de luz de la luna que el tupido de los arboles dejaba pasar. Nos adentramos en la oscuridad sin temer a nada y entregados a nuestra conversación, se detuvo casi en el lugar donde los cobarrianos habían plantado los árboles para el tumbamonte, frente a la piscina municipal, y señalándome al lado contrario, al jirón Olaya, me dijo que vivía a unas cuadras, me hizo entender que no quería que le acompañe hasta su casa, caminamos despacio y nos detuvimos en una esquina. Yo me recosté en una pared y pude ver una hermosa casa que tenía una chimenea y un enorme árbol de pino en el jardín, antes había pasado por ahí pero nunca le había prestado atención, ahora estaba frente a esa casa y podía ver los detalles de su hermosa arquitectura. Ella se ubicó frente a mí y gracias a los rayos de la luna llena que reinaba el cielo pude contemplar de más cerca su hermosura; su piel blanca, sus delgados labios color rosa fucsia; su cabello negro azabache, largo y ondulado que a veces jugaba con el viento. Creo que muchas veces se daba cuenta que la observaba y avergonzada sacaba su cautivante mirada a otro lugar.

Nos olvidamos del tiempo y pasamos muchas horas conversando, tantas historias de ella y de las mías que nos contamos, tantas anécdotas como minutos que el tiempo contaba y no perdonaba. Ya era de madrugada y hacía frío, ella llevaba puesto una chompa y un chaleco. Entumida, tenía los brazos cruzados y de vez en cuando se frotaba sus antebrazos tratando de darse calor. Yo le ofrecí mi casaca y ella acepto, yo me sentía muy bien con su compañía y no quería que esto acabe, ella acepto mi casaca y asumí que tampoco quería irse, era un momento mágico que quería detener, pero no podía. En nuestra conversación le pedí para bailar, ella me dijo que no podía porque no tenía la vestimenta; le dije que no se preocupara, que solo necesitaba sus zapatos, que yo le daría lo demás, me dijo ¿Cómo? Le explique que mi mamá tenía varias vestimentas y le pediría prestado, ella acepto con dudas, me di cuenta de su incertidumbre y volví a preguntarle y me dijo que había otro problema, que pertenecía a una religión cristiana y que no aprobarían que baile, pero de todas maneras le preguntaría a su Pastor. Yo feliz le hice un gesto de agradecimiento y ya cerca de las 3 de la madrugada me dijo que tenía que irse; antes nos pusimos de acuerdo para vernos a las 11 de la mañana en el mismo lugar donde estábamos, me acerque y le di un beso en la mejilla, pude sentir su piel fría; me miro y sonrío, me devolvió mi casaca y nos despedimos, me quede parado y poco a poco se perdió en la oscuridad, yo regrese por el mismo camino, lleno de alegría. Esa madrugada me olvide de mis amigos que seguramente se encontraban en algún lugar divirtiéndose como de costumbre. Yo me fui alegre a dormir y aunque no tenía sueño, esperaba ansioso que pronto amaneciera.

La mañana era radiante, el cielo era completamente azul con pocas nubes, los cantos de las aves alegraban el día y mi corazón latía cada vez más cuando me acercaba al lugar del encuentro. Pude verla que venía desde la otra cuadra, con la luz del día era más hermosa, a lo lejos me regaló una sonrisa y yo le recibí con un beso en su mejilla. Caminamos rumbo al cementerio comentando sobre la noche anterior y después me dijo que muy temprano había visitado a su Pastor para decirle que tenia deseos de bailar y quería su permiso, el Pastor le contesto que Dios ni la religión no le prohibía bailar; con las enseñanzas que recibió, ella debería saber qué actos debe prohibirse, y si estaba segura de no cometer ningún pecado, podía bailar. Yo la vi animada y ahora si estaba segura que bailaría conmigo, yo me alegre mucho.

Ingresamos al cementerio y nos dimos tiempo para caminar por todos los rincones, estaba llena de soledad, tranquilidad y sosiego, ingresamos a uno de los pabellones viejos para ver las antiguas tumbas, el tiempo parecía detenerse y se sentía algo gélido. Sentí que ella se me acercó más, comprendí su miedo, porque cambió su manera de hablar, con un tono más bajo y con algo de temor. Pero no había mucho que decir, éramos solos los dos rodeados de soledad y de tumbas. En un momento dejamos de caminar para leer los nombres y las fechas de las placas de los nichos, mirábamos por todas partes y por ahí nuestras miradas se encontraron, nos quedamos prendidos de nuestras miradas sin decirnos nada. Sentí algo mágico al contemplar fijamente sus ojos, como si podía sentir su ser interior. Vi como sus pupilas cada vez brillaban más y me sentí atraído, me acerque de a poco hasta besarla. Ella, al sentir mis labios cerró sus ojos y se dejó llevar; yo también cerré mis ojos y nos entregamos al fuego de pasión que empezamos a encender.

Fue un beso largo y tierno, después no fue necesario palabra alguno, nos volvimos a mirar en silencio, sus pupilas brillaban aún más, nos regalamos una tierna sonrisa y sellamos nuestro sentimiento con un fuerte abrazo, no la solté y ella recostó su cabeza meciéndose en mi hombro, mi corazón latía más casi al ritmo de una tonada de carnaval de una banda que se escuchaba a lo lejos. No recuerdo cuanto tiempo estuvimos asi y dentro de ese pabellón, pero salimos tomados de la mano y con una felicidad plena. Era hora del almuerzo y debíamos de regresar, ahora si la acompañé hasta su casa y quedamos para vernos al día siguiente.

En la tarde, busque la oportunidad para conversar con mi mamá y pedir prestado su vestimenta, al comienzo se negó aduciendo que se ensuciaría de barro porque llovía mucho, prometí cuidarlo y a las finales accedió, me dio a escoger y elegí el mejor que tenía. En la noche me encontré con mis amigos, lleno de felicidad les conté que ya tenía pareja para bailar, pero no les dije quién era.

Al día siguiente, por la mañana fui a su casa, por primera vez toque la puerta y pregunte por ella; salió un poco sorprendida, le dije que le traía la ropa y se alegró, me sonrió y me dijo que regresara por la tarde, que tenía que arreglarse, me despidió rápido, pero yo feliz. En la tarde, ya cambiado con mi terno fui a recogerla, cuando salió, se presentó reluciente con el atuendo típico de una jaujina, haciendo gala que la mujer jaujina es muy hermosa, me quede pasmado por un instante, reaccioné con una sonrisa y con palabras de halagos y nos fuimos al tumbamonte. Esa tarde nos conocimos más, empezamos a coordinar nuestros movimientos, al comienzo algo burdo pero poco a poco fuimos refinando hasta llegar a dibujar alegres y carnavalescas coreografías con nuestros pasos al estilo jaujino y al ritmo de la banda de músicos. Las horas pasaban y cada vez eran más intensas el derroche de gala de las parejas, al igual que nuestro sentimiento que cada vez se estrechaban más, incluso cuando la banda de músicos dejaba de tocar, nosotros nos perdíamos entre la multitud de los bailantes sin soltarnos de la mano. Cuando la noche ya cubría la fiesta, nuestro amor relucía destellante, gracias a su hermosa mirada, a su cautivante sonrisa y a sus besos apasionados que le robaba de vez en cuando.

Fueron varias veces que bailamos en diferentes barrios, puedo decir que ese año fue la mayor cantidad de tumbamontes que baile, siempre con ella, incluso me pase del tiempo de mi estadía y vacaciones, pero no importaba, el amor que había encontrado me hacía olvidar todo, era feliz y era lo único que me interesaba. Nos volvimos inseparables, todos los días nos veíamos, y cuando no había tumbamonte solíamos pasear por el parque o por el campo, incluso desafiando a la lluvia; y en las noches si no caminábamos por la plaza o por los jirones Grau y Junín, nos internábamos en un terreno lleno de árboles que había frente a su casa. Con la luna de testigo que nos daba un poco de luz y confundidos entre la oscuridad y la vegetación nos entregábamos a nuestras caricias, todo al natural y a veces algo prohibidas. Cuando llovía no huíamos de nuestro idilio, al contrario, muchas veces hasta sentí como las gotas recorrían su cuerpo y como desaparecía con el calor que nuestras caricias emanaba. Pero como todo acaba, la noche también y con ella el fuego de nuestra pasión, y regresábamos a casa.

Pasaron semanas y ya habían terminado los carnavales, y un día le pregunte algo preocupado, ¿Cuándo viajas a Lima? Ella me respondió: viajo cuando tú regresas a Lima. Me sorprendió su respuesta, la mire a sus ojos y pude ver amor, me emocione, la bese y la abrasé con todo mi fuerza. Entonces no tenía caso quedarnos más en Jauja y decidimos regresar a Lima.

Cambiamos las mañanas tranquilas, nuestros hermosos paseos en las tardes por el campo, nuestras noches románticas y apasionadas, nuestras largas conversaciones y las veces que buscábamos alguna estrella fugaz del hermoso e inmenso cielo estrellado de Jauja por los días agitados de Lima. Nuestros encuentros ya no eran diarios sino a la semana, ya no había noches que podíamos estar juntos, solo en las tardes y un momento de conversación. Yo vivía por el centro de Lima y ella vivía en el distrito de San Juan de Miraflores. Solíamos encontrarnos los sábados al mediodía, paseábamos por Lima colonial o buscábamos un parque donde conversar y máximo a las 9 de la noche nos despedíamos. Y así nos citábamos cada semana, en el mismo lugar, a la misma hora. Era un pacto sentimental.

En una de nuestras citas, al momento de despedirnos, acordamos encontrarnos en el día de su cumpleaños, quería pasar conmigo y yo encantando acepte. Pero un día antes de nuestra cita, me encontré con unos amigos del colegio y cuál sería la emoción que decidimos festejar nuestro reencuentro, uno de ellos propuso seguir tomando en su casa, ya que sus padres habían viajado a Jauja y estaba solo, aceptamos y armamos una reunión de amanecida. Todos nos quedamos a dormir en su casa y cuando desperté mire el reloj y de un salto me levante muy preocupado porque era las 11 y 30 de la mañana y debería estar al medio día en el centro de Lima, estaba lejos y no llegaría a tiempo, en esa época no había celular para llamarla y decirle que me espere, solo me lave la cara rápidamente y salí presuroso a tomar cualquier movilidad. Llegué a las 12 y 15 de la tarde, fui corriendo al lugar donde siempre la esperaba, pero no la vi, camine rápidamente una cuadra más pero no la encontré, regrese para ir hasta la otra cuadra y nada, no estaba, me desespere, no sabía qué hacer, regrese al lugar de nuestro encuentro y me quede esperando con la esperanza que llegaría. Mi espera fue en vano, caminé hacia la Av. Wilson por si acaso, mirando a todos lados tratando de encontrarla, regrese y me quede esperándola, ya el tiempo no me importaba, además no quería moverme de ahí, era el único lugar donde podía ubicarla. Pero después de varias horas, mire mi reloj y era las 5 de la tarde, me di por vencido y decidí retirarme, pero pensando en ella y maldiciendo el haberme reunido con mis amigos la noche anterior.

En los días siguientes pensé mucho en ella y buscaba la manera de ubicarla, pero solo quedaba esperar que se cumpla la semana y volver a la hora que siempre nos encontrábamos. Fui como de costumbre, pero no la encontré, espere hasta las 3 de la tarde y nunca llegó. La siguiente semana hice lo mismo, pero solo la espere una hora, tampoco llego. Me retiré triste y abatido, solo sabía que vivía en San Juan de Miraflores, pero como buscarla, es un distrito muy grande y no conocía. A Jauja no iría al menos en cinco meses que acababa el ciclo de la universidad y era mucho tiempo para mi sentimiento. La siguiente semana ya no fui.

El tiempo paso y no pude regresar a Jauja por mucho tiempo, poco a poco la herida de mi corazón se fue cerrando al punto de hacer otra vida. De volver a enamorarme de otra mujer, supongo y estoy seguro que ella también hizo lo mismo. Pero siempre hay momentos como ahora que me recuerdo; aunque entiendo que el amor acabó, pero entre nosotros nunca nos dijimos personalmente que nuestra relación sentimental se daba por terminado. Algún día, no sé cuándo ni dónde, sé que me encontraré, ahí capaz tendré la oportunidad de explicarle lo que sucedió y también de terminar ese amor que el tiempo se encargó de curar y de cerrar un capítulo de mi vida.

Lo que en su momento fue algo hermoso e intenso, ahora solo es un hermoso recuerdo de un amor en carnaval y solo deseo que cuando la vuelva a encontrar, que sea en carnavales y en Jauja.

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10 de febrero de 2015

Tradicional Tinkunacuy entre Huasquicha y Santa Ana 2015 - Jauja

El viernes 13 de febrero, los pobladores del anexo de Huasquicha, distrito de Pancan, turistas locales y feligreses se reunirán en la plaza para participar de las festividades en honor al Señor de Ánimas de Mayupata, patrón de Huasquicha, a ritmo de la Pachahuara y bebiendo los “calientitos” para contrarrestar el frio. Del mismo modo, también los pobladores del distrito de Huertas se reunirán en el barrio de Santa Ana para participar de las festividades en honor al Señor Animas de Agonía.

El sábado en la madrugada se inicia el tradicional Tinkunacuy en las orillas del río Yacus, los comuneros y pobladores de Huasquicha (Pancan) y Santa Ana (Huertas) se dirigen bailando a las orillas del rio Yacus con sus respectivas bandas de músicos, y se encuentran frente a frente divididos por el rio. Al promediar las 04:00 de la madrugada, bailan y compiten en armonía cruzando el río una y otra vez hasta el amanecer desafiando las fuertes corrientes y baja temperatura de las frías aguas del río, con mucha algarabía y al compás de la Pachahuara.

El Tinkunacuy, que cumple una función social de armonía, es el tradicional encuentro entre dos pueblos coyunturalmente antagónicos. Es un rito ancestral que se realiza todo los años dando inicio a los carnavales en la provincia de Jauja

A ritmo de la Pachahuara (el amanecer de la tierra), que es una danza que se remonta a la época de la esclavitud y que consta de dos partes; la primera es la “Pasión”, de tonada sentimental y compás muy lento que bien puede interpretarse como sufrimiento del negro y la segunda, el “Pasacalle” de tono más alegre y más rápido que se puede entender como la liberación de la esclavitud.

Se resume en sufrimiento y alegría. Al trabajo de la esclavitud de los negros traídos por el “Caporal” para trabajar en la hacienda de Yanamarca y que fueron los primeros habitantes del barrio Allauca (antiguo ayllu de Acolla) y se complementa con la parte alegre cuando se proclama la abolición de la esclavitud en el Perú.

El Tinkunacuy en Jauja, una tradición que debemos preservar, difundir y participar.

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6 de febrero de 2015

El barquito de papel – Soy hombre de lluvia

“Soy hombre de lluvia, porque de niño jugaba bajo la lluvia y ahora de grande, bailo y canto bajo la lluvia…”

Recuerdo el año pasado cuando regresé a Jauja en tiempos de lluvia, despidiéndome de los carnavales, ya la gente parecía más tranquila y esperando con devoción la Semana Santa y a Taita Cáceres. Pero yo, aún tenía que cumplir una invitación de un tumbamonte de un buen amigo yauyino.

Un día antes del tumbamonte salí de casa para caminar y mezclarme con la vida cotidiana de Jauja por algunos lugares que parecen estar detenidos en el tiempo y que aún mantienen sus encantos y magia de antigua ciudad. Preferí caminar y no subir a una “mototaxi” porque recuerdo que antes no había estos vehículos, la gente se trasladaba a pie o en bicicleta de un lugar a otro y Jauja era más tranquila, sin mucho movimiento, sin mucho bullicio. Además, comprendo que caminar es sentir y es estar con la pachamama, es sentir a Jauja.

Camine por las callecitas, recordando buenos tiempos de infancia y pubertad, cuando mi mundo era de juegos, de alegrías y de algunos amoríos inocentes. Cada paso que daba despertaba mis recuerdos y a veces cerraba los ojos para retroceder en el tiempo y encontrarme con esa escena vivida, todo dependía del lugar en que me encontraba.

Como estábamos en época de invierno, la tarde soleada y colorida cambió a color gris de un momento a otro y empezó a llover, quise correr a guarecerme, pero recordé que en mi infancia muchas veces jugué bajo la lluvia, sin importar del frio. Recordé que también muchas veces salí al campo a pasear con un amor de ese entonces y algunas veces nos sorprendía la lluvia, nos protegíamos del aguacero entre eucaliptos y chaguales, y era momento propicio para entregarnos al sentimiento puro e inocente de nuestro cariño combinado con aroma a tierra mojada y aromas de amor. Algunas veces, cuando no pasaba la lluvia decidíamos regresar a la ciudad caminando de tramo en tramo, desafiando a la naturaleza. Nos mojábamos íntegramente, pero de rato en rato nos parábamos para descansar y volvíamos a abrazarnos y a besarnos. Nos mirábamos en silencio, solo se escuchaba el ritmo de la lluvia. Yo le limpiaba su rostro mojado, ella también, y nos volvíamos a besar, como para darnos calor, o algo más, quien sabe, solo nosotros lo sentíamos, quizá ahora solo los dos lo recordamos.

De regreso a mi realidad, decidí seguir caminando bajo la lluvia sintiendo cada vez más fuerte las gotas de agua. Yo llevaba puesto una buena casaca de cuero que me protegía de la lluvia, mi pantalón “jean” también se acomodaba a tal adversidad y para completar, calzaba como siempre botas “texanas” que me permitía caminar con comodidad sin temer a los charcos que se formaban.

Por donde caminaba, muchas personas, que se protegían de la lluvia en las puertas de las casonas, en las tiendas o en un lugar donde se mantenían secos, me miraban con asombro como caminaba bajo el aguacero sin importar como me mojaba. No comprendían que no solo quería recordar, sino sentir como en mi niñez jugaba bajo la lluvia. Solo tenía cuidado que mi madre no me viera, porque de seguro no entendería por qué caminaba bajo la lluvia y se molestaría. A pesar que los años han pasado, ella no deja de ser mi madre y yo su hijo, y siempre se preocupa por mí.

Caminé por mucho tiempo por varias calles desiertas por culpa de la lluvia, sin importar que mis cabellos empezaran a perder su rigidez y ceder ante la lluvia emanando hilos de agua por mi rostro. De vez en cuando sacudía mi cabeza y pasaba mi mano por mi rostro para secarme.

La lluvia era cada vez más fuerte y por ambos lados de la calle se formaban riachuelos en los drenajes buscando su curso habitual. Tal paisaje me trajo a la memoria cuando jugaba con mis amigos a la carrera de barquitos de papel. Cuando la lluvia era intensa, preparábamos los barquitos con hojas de nuestros cuadernos o de un periódico pasado. Tratábamos que sean resistentes a las corrientes de agua, porque eso era garantía que nuestros barquitos soportarían las fuerzas del agua. Salíamos a la calle y desde la esquina de los jirones Bolívar y Bolognesi, cada amigo con su barquito, iniciábamos la carrera. Desde el punto de partida, íbamos corriendo detrás de ellos alentándolos para que estén en el primer lugar. No se permitía levantar el barco y colocarlo más adelante, salvo cuando se atascaba entre los residuos o basura que la lluvia arrastraba a su paso, solo se podía sacarlo del atolladero.

Así seguíamos calle abajo sin importar en mojarnos. Ninguno de nosotros llevaba ropa seca, menos limpia, muchas veces nos arrodillábamos para sacar o salvar a nuestros barquitos; nuestras caras y manos no sentían frio, pero si lo teníamos cuarteados producto del frio y siempre nuestros zapatos o zapatillas lo teníamos humedecidos junto con el botapíe de nuestros pantalones.

Así era nuestra vida, éramos más niños de la calle, porque muchos juegos se realizaban en los patios de las casas y en las calles. En esa época no teníamos computadoras, Playstation, Nintendo, Wii u otro videojuegos para quedarnos en casa sentados, mirando la pantalla y jugando “on Line” con los amigos. Habían juegos como las Escondidas (Ampay me salvo con todos mis amigos o plancha quemada, plancha quemada), la Chapada (Tú la llevas), los Quinchos (con las bolas lecherongas), el Lobo (Juguemos en el bosque mientras que el lobo no está, ¿lobo estas?), el Trompo (con la punta sedita), la Mata gente, los Siete pecados, la Bata, Salta soga, San Miguel, Kiwi, Mundo, la Cometa, la Gallinita ciega, Mundo, etc. Patio o calle, todo espacio se aprovechaba.

Todos estos juegos eran sanos y ejercitantes, nos llenaba de alegría, emociones y cultivábamos amistades e interacción social para toda la vida entre los amigos de la cuadra. Muchas veces nos quedábamos hasta muy noche, haciendo bulla mientras nuestros padres ya dormían. Terminábamos solo cuando salían y de un grito nos llamaban, dejábamos el grupo para ir corriendo a casa. Así terminaban nuestros días de juego; mañana, empezaría un nuevo capítulo.

Seguí caminando, recordando la carrera de barquitos y que en tres o cuatro cuadras los barquitos ya empezaban a mojarse y debilitarse. De a poco, se iban desarmando sin que nosotros pudiéramos hacer algo para evitar que naufraguen y queden solo como papel mojado. En esta carrera casi no había una meta, ganaba el barquito que más resistía.

A veces jugábamos con los palitos de chupetes o de fósforos, pero los barquitos de papel eran más interesantes y emocionantes.

Yo sigo caminando y pienso que por acá uno de nosotros ya habría ganado, me detengo, doy media vuelta y regreso por los mismos caminos de esos años de infancia, a veces con la alegría de haber ganado la carrera o a veces de haber perdido, pero con ganas de volver a empezar nuevamente el juego. En esos tiempos regresábamos corriendo, ahora camino pausado y sin haber ganado ninguna competencia, solo regreso con los recuerdos de mis barquitos de papel y con una sonrisa nostálgica.

Siempre en mis recuerdos estarán esos juegos de infancia y entre esos juegos, los recuerdos de mis amigos que compartimos muchos años de nuestras vidas, aprendiendo a convivir juntos, creciendo con las bromas que nos hacíamos, con nuestras riñas, con nuestras disculpas, pero siempre aprendiendo a ser amigos cada vez más.

Ahora el tiempo se encargó de separarnos, a algunos los veo aún, a otros no, pero igual, aprendimos a vivir distantes, manteniendo nuestras amistades y manteniendo nuestros recuerdos.

El temporal acabó junto con mis recuerdos y mi caminata, yo me arreglo la ropa y trato de sacudirme para botar la lluvia que llevo encima, algunas personas me siguen viendo, pero igual, no me incomoda porque sé que no comprenden lo que siento y por qué estoy mojado. Termino de arreglarme y me voy en busca de algún amigo que aún pueda encontrar en Jauja para darle un fuerte abrazo y para compartir nuestros recuerdos y crear nuevos episodios que algún día serán recuerdos.

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